6 errores que debes evitar al presentar a dos gatos

¿Acabas de introducir a un nuevo gato en el hogar? ¿O estás pensando en meter un nuevo felino en tu vivienda? Antes de que te lances te quiero recordar 6 errores típicos que cometemos al hacer las presentaciones.

Esta etapa es compleja, ya que debes adaptar la rutina de tu gato a una en la que tendrá a un nuevo compañero, y normalmente al hacer esto surgen roces.

Para conseguir que se acepten el uno al otro lo antes posible te he hecho un pequeño resumen con los errores típicos que debes evitar. ¡Descubre de qué se tratan!

Error Nº1: No darles sitios a los que escalar

Cuando pienses en el espacio disponible que tienen tus gatos tienes que dejar de pensar en dos dimensiones para empezar a hacerlo en tres dimensiones.

Me explico. Tú cuando miras el espacio que tiene una vivienda o un dormitorio piensas en metros cuadrados. Es lo normal. Pero los gatos ven el entorno ligeramente diferente.

Para ellos las alturas juegan un papel importante. No solo tienen en cuenta el suelo, sino que cualquier superficie, independientemente a la altura que esté, es un espacio útil para ellos.

Esta visión en tres dimensiones tienes que aplicarla al espacio que le cedes a tus gatos. Cuando tienes un nuevo gato en el hogar es normal que al principio cada uno necesite su propio lugar en la vivienda.

Si no les proporcionas superficies a distintas alturas les va a faltar espacio. Cada uno se tendrá que ir a una esquina. Pero cuando colocas árboles rascadores, repisas o estantes en las paredes les estás proporcionando muchos lugares de descanso.

Ya no solo tendrán una u otra esquina, sino que cada uno podrá colocarse a diferentes alturas.

Este es uno de los principios a la hora de catificar una casa. Recuerda que los felinos aman las alturas, por lo que tendrás que darles lugares de descanso a diferentes niveles.

Además, al escalar a estos lugares hacen ejercicio sin tener que salir del hogar.

árbol rascador para gatos

Error Nº2: No darle importancia a la presentación

El proceso de presentación del nuevo gato a tu felino actual es crucial. Si quieres que tus dos gatos se lleven bien deberás cuidar esta etapa al máximo.

Es importante que tengas claras las diferentes fases a la hora de introducir un nuevo gato en el hogar:

  1. Deja que tu gato oiga al nuevo felino. Para eso evita que haya cualquier contacto visual. Mete al nuevo gatito en un cuarto con todo lo que pueda necesitar y deja que se adapte al nuevo entorno. Así tu gato irá escuchando sus maullidos y movimientos, pero nada más.
  2. Utiliza la comida para que se empiecen a oler. En esta etapa coloca sus cuencos de comida a ambos lados de una puerta. De esta manera tu gato olerá al nuevo felino mientras recibe un refuerzo positivo: la comida.
  3. Permite que se vean. Para esta fase tendrás que colocar una valla entre ambos gatitos. Lo que debes conseguir es que tengan contacto visual sin permitir el contacto físico. Ayúdate de la comida o el juego para mantenerlos entretenidos.
  4. Finalmente, deja que compartan el espacio. Empieza a juntarlos en la misma habitación, pero utilizando el juego en cada uno de ellos por separado. Así comenzarán a acostumbrarse a la presencia del otro gato mientras están jugando. Es la mejor forma de que bajen las defensas y se relajen.

Si tienes claros estos pasos y los cumples en orden tendrás muchas posibilidades de que el nuevo gato sea aceptado por tu felino actual. Pero eso sí, ten cuidado con los tiempos que dedicas a cada fase. Vamos a ver esto más a fondo.

presentación de dos gatos

Error Nº3: Tener prisa

Durante la etapa de presentación de los gatos tendrás la tentación de acelerar el proceso, pero créeme: esto es lo peor que puedes hacer.

La velocidad a la que vas cumpliendo las diferentes fases no debe marcarla tus prisas o el tiempo disponible, deben ser los gatos los que marquen el ritmo.

Si aceleras este proceso podrán surgir roces entre los gatos y su relación empezará con mal pie.

Por eso debes tener claro desde un primer momento que se tratará de un proceso lento, pero que si lo realizas correctamente tus gatos acabarán siendo grandes compañeros de vida.

Verás como se aceptan el uno al otro y el resto de la convivencia irá sobre ruedas.

gatos en diferentes alturas

Error Nº4: Pensar que el gato joven necesita la misma atención

Esta es la situación más típica. El nuevo gato que vas a meter en el hogar tiene pocos meses de vida, pero en cambio tu gato es ya adulto.

Aquí debes seguir el mismo proceso que te he explicado anteriormente, pero hay un detalle que no debes pasar por alto: el gato joven necesitará más dosis de juego que tu gato actual.

Puedes caer en la tentación de creer que ya jugarán entre ellos, pero las ganas de jugar del gato joven serán mucho mayores que las del gato adulto.

Si no intervienes, el gato mayor acabará cansándose del gato joven y terminará por rechazándole.

Lo que tienes que hacer en estos casos es planificarte y dedicar más ratos de juego al nuevo gato. Necesitarás cansarle físicamente para que gaste toda la energía extra que tiene.

gato joven y adulto

Error Nº5: No poner areneros suficientes

Este punto puede resultar complicado si tu vivienda no es muy grande, pero no por ello debes dejarlo pasar. Tienes que tener tantos areneros como gatos, más uno adicional.

Por ejemplo, si tienes dos gatos necesitas tener tres areneros, y si tienes tres gatos deberás tener cuatro cajas de arena.

Sí, sé que son varios areneros en una sola vivienda, pero es un elemento delicado. Puede darse el caso que tus gatos utilicen un mismo arenero, pero deberán ser ellos los que decidan compartirlo.

De entrada, coloca suficiente cajas de arena para que cada uno tenga la suya y hazlo en diferentes zonas de la casa. Así podrán hacer sus necesidades donde consideren y evitarás que se sientan incómodos con los excrementos del otro gato.

gato en arenero

Error Nº6: Creer que se están peleando cuando en realidad están jugando

Cuando tienes dos gatos en la vivienda antes o después acabarán jugando entre ellos. Que suceda esto es un buen síntoma, ya que querrá decir que se están acostumbrando el uno al otro.

Pero cuando lo hagan puede que suban la intensidad del juego, y podrá parecer que en realidad se están peleando. En estos casos debes diferenciar bien de qué se trata para saber si necesitas separarlos.

Si quieres descubrir cuáles son las diferencias entre un juego intenso y una pelea te recomiendo que veas la entrada en la que lo explicamos. En este post aprenderás en qué debes fijarte.

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