Las 7 señales que indican que tu gato no está unido a ti

¿Alguna vez te has preguntado si tu gato realmente se siente seguro y cómodo contigo?

En este artículo, quiero compartir contigo las 7 señales que indican que tu gato puede no estar unido a ti.

Este es un tema muy importante porque todos queremos lo mejor para nuestros amigos peludos.

Por eso, si eres capaz de entender y reconocer estas señales, podrás crear un vínculo aún más fuerte con tu gato y hacer que se sienta verdaderamente en casa.

¿Estás listo para descubrir si estás pasando por alto algunas señales clave?

¡Vamos a verlo!

1. No te saluda al llegar a casa

La primera señal de que tu gato puede no estar unido a ti es que no te saluda al llegar a casa.

Imagina que hay varias personas viviendo en tu casa.

Cuando una de ellas llega a casa, el gato corre a la puerta, maullando y restregándose contra sus piernas.

Es evidente que el gato está contento de ver a esa persona.

Pero luego, cuando tú llegas a casa, el gato no muestra la misma emoción.

Se queda donde está, ni siquiera se molesta en levantar la cabeza para verte.

Eso podría ser una señal de que tu gato no se siente tan conectado contigo.

Recuerda, nuestros amigos felinos son animales muy expresivos.

Si tu gato te saluda cuando llegas a casa, es una señal de que se siente cómodo y seguro contigo.

Si no lo hace, podría necesitar un poco de ayuda extra para establecer esa conexión.

Pero no te preocupes, hay muchas formas en las que puedes trabajar para mejorar ese vínculo con tu gato.

Las señales de que tu gato no está unido a ti

2. No te amasa ni te ronronea

Atención a esto. Si tu gato no te amasa ni te ronronea, es posible que no se sienta del todo unido a ti.

Ronronear y amasar son comportamientos que los gatos muestran cuando se sienten realmente cómodos y relajados.

Imagina que estás con tu mejor amigo. Estoy seguro de que sonríes y te ríes más que cuando estás con un simple conocido, ¿verdad?

Pues con los gatos pasa algo parecido, sólo que ellos amasan y ronronean.

No obstante, quiero que tengas claro que no todos los gatos son iguales.

Algunos no ronronean ni amasan, pero eso no significa que no estén unidos a sus dueños.

Podría ser que simplemente no aprendieron estos comportamientos de su madre.

Finalmente, considera si tu gato ronronea o amasa cuando tú no estás cerca.

Si esto sucede, es posible que se sienta más relajado sin tu presencia, lo cual puede ser una señal de que necesita sentirse más seguro contigo.

3. Nunca te muestran su barriga

Presta mucha atención a este punto.

¿Has notado que tu gato nunca te muestra su barriga? Si es así, este podría ser un indicativo de que no se siente totalmente seguro contigo.

Pero, ¿por qué la barriga?

Para los gatos, la barriga es una zona muy delicada. Si alguien les atacara, ahí podría hacerles mucho daño.

Por eso, los gatos protegen mucho esta zona del cuerpo y nunca la muestran a la ligera.

Piénsalo. Tal vez has visto a tu gato revolcándose por el suelo y mostrando su barriga a otra persona, ¿verdad?

Pero cuando estás tú, tu gato no lo hace. Siempre está de pie y con la barriga oculta.

Es como si no quisiera que veas esa parte tan especial de su cuerpo.

Si tu gato actúa así, no te preocupes. No significa que no te quiera, solo que no se siente del todo seguro.

¡Pero no te desanimes! Esta es una oportunidad para ti.

Puedes trabajar en mejorar la confianza con tu gato. Hacerlo sentir más cómodo.

Y quizás, algún día, tu gato te mostrará su barriga, confiando plenamente en ti.

Cómo saber si tu gato no te tiene confianza

4. No usa la caja de arena frente a ti

Si tu gato evita usar la caja de arena cuando estás cerca, puede ser una señal de que no se siente seguro contigo.

En realidad, esto tiene mucho sentido.

Tu gato no querrá ponerse en una posición vulnerable al usar la caja de arena delante de alguien con quien no se siente seguro.

Los gatos necesitan sentirse seguros y cómodos para usar la caja de arena, especialmente porque, durante ese tiempo, son más vulnerables.

Si tu gato no se siente a gusto contigo, es probable que evite este acto de vulnerabilidad cuando estés cerca.

Así que, sí, el comportamiento de tu gato en relación a la caja de arena puede ser un indicativo muy útil de lo cómodo y seguro que se siente contigo.

Si notas que tu gato evita la caja de arena en tu presencia, puede que necesites trabajar un poco más en construir ese vínculo de confianza.

5. Nunca te da la espalda para dormir

¿Alguna vez te ha llamado la atención la posición de tu gato cuando duerme?

Si crees que cuando te da la espalda está intentando ignorarte, te equivocas.

Esto puede parecer sorprendente, pero es precisamente lo contrario.

Piénsalo de esta manera: cuando un gato se siente seguro, puede relajarse.

Y si un gato está relajado contigo, no necesita vigilarte todo el tiempo.

Entonces, si duerme con la espalda hacia ti, significa que confía en ti. No necesita ver lo que estás haciendo.

¡Se siente tan seguro que puede darte la espalda y dormir tranquilo!

Por otro lado, si tu gato siempre duerme mirándote, eso puede ser una señal de que no se siente completamente seguro.

Si tu gato siempre tiene que tenerte a la vista, podría ser que siente que necesita vigilarte.

Por eso te recomiendo que le prestes atención a cómo duerme tu gato, ya que podría estar diciéndote mucho más de lo que piensas.

Cómo saber si tu gato está resentido contigo

6. No duerme contigo

La sexta señal de que tu gato puede no estar unido a ti es que, directamente, no duerme contigo.

Los gatos, como todos los animales, son más vulnerables cuando duermen.

Por eso, elegir dormir cerca de ti es una señal de que confían en ti.

¿Y esto por qué sucede? Pues porque cuando un gato cierra sus ojos, está demostrando que confía en que nada malo le pasará.

Ahora bien, eso no significa que tu gato deba dormir literalmente en tu cama todas las noches.

Los gatos duermen de muchas formas y en muchos lugares, pero hay algo importante que debes tener en cuenta: si tu gato se siente cómodo y seguro contigo, es más probable que quiera dormir a tu lado.

Los gatos son criaturas muy intuitivas y cautelosas por naturaleza.

Cuando están a gusto y confían en alguien, se muestran más dispuestos a mostrarse vulnerables.

Pero esto no quiere decir que si tu gato no duerme contigo, automáticamente haya un problema.

Sin embargo, si se combina con otras señales de este artículo, podría ser un indicativo de que tu gato se siente inseguro a tu lado.

7. Tienes los ojos muy abiertos y te persigue con la mirada

Finalmente, y no menos importante, tenemos la séptima señal: los ojos de tu gato siempre parecen muy grandes.

Si bien esos ojos amplios y curiosos pueden parecer adorables, en realidad pueden ser una señal de que tu gato se siente inseguro.

Piensa en esto. Cuando estás tranquilo y confiado, ¿no es cierto que a veces cierras los ojos?

Bueno, con los gatos sucede lo mismo.

Cuando un gato se siente relajado y a gusto contigo, se siente seguro para ser vulnerable.

Esta vulnerabilidad puede manifestarse como un parpadeo lento o incluso cerrar los ojos.

De hecho, a esto se le llama comúnmente como «el beso de gatito».

Se trata de un gesto de confianza que demuestra que tu gato se siente cómodo contigo.

Sin embargo, si tu gato siempre tiene los ojos muy abiertos y te sigue con la mirada, esto podría indicar que se siente inseguro.

Está tratando de estar alerta, siempre listo para cualquier cosa que puedas hacer.

Por lo tanto, si notas que tu gato tiene los ojos muy abiertos la mayor parte del tiempo, esto podría ser una señal de que tu gato no se siente del todo seguro contigo.

Esto no significa que no te quiera, solo que puede necesitar un poco más de tiempo y paciencia para construir confianza.

Signos de que tu gato no te quiere

Antes de finalizar el artículo, quiero recordarte que si has reconocido algunas de estas señales en tu gato, no debes sentirte mal contigo mismo.

La relación con tu gato no es un reflejo de quién eres como persona o de tus habilidades para cuidar a tu mascota.

Hay muchos factores que pueden influir en cómo tu gato se relaciona contigo y muchas de estas variables están más allá de tu control.

Los gatos tienen un período clave de socialización entre las dos y siete semanas de edad.

Lo que aprenden y experimentan durante este tiempo puede moldear en gran medida cómo interactúan con otros gatos y personas durante toda su vida.

Pero recuerda, incluso si tu gato lleva consigo algunas inseguridades de sus experiencias tempranas, hay muchas formas de ayudarlo a sentirse más cómodo y seguro contigo.

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