7 errores que cometes al bañar a tu gato

Bañar a tu gato no es una experiencia agradable para ti, y mucho menos lo será para él. Al hacerlo le sometes a una situación en la que no se encuentra cómodo, y si además se resiste se convertirá en una auténtica pesadilla para él.

El problema es que solemos cometer algunos errores en el momento del baño que hacen que sea más desagradable para él.

En este post te he recopilado 7 errores típicos que pueden convertir el momento del baño en una auténtica tortura. Toma nota de todos ellos para evitarlos la siguiente vez que bañes a tu felino. Verás como mejora.

1. Dejar que oiga el grifo

El primer error que cometemos se produce antes de meter a nuestro gato en el agua. Nunca dejes que tu gato escuche como el grifo está abierto mientras se llena la bañera o el lavabo.

Parece un sonido inofensivo, incluso puede resultar relajante para ti, pero para tu gato no es más que otra señal de que se va a mojar.

Piensa que tu felino ya se encuentra tenso porque lo estás llevando al baño. Si encima escucha el agua caer se pondrá todavía más inquieto.

En lugar de eso intenta que haya un completo silencio en el baño o incluso puedes poner música relajante. Eso sí, que sea a un volumen moderado.

2. Apoyarlo sobre una superficie resbaladiza

Los gatos son animales que sacan mucho partido a sus uñas. Gracias a ellas son capaces de obtener un buen agarre en diferentes superficies. El problema viene cuando la superficie es resbaladiza, ya que no serán capaces de agarrarse a ella.

Recuerda que tienes que evitar que tu gato se ponga nervioso, y ponerlo sobre una superficie resbaladiza le va a alterar enormemente. Cuando sienta que no tiene ningún agarre se revolverá y peleará para salir del agua.

Para evitar esto bastará con colocar una toalla o una alfombrilla de goma en la base de la bañera o el lavabo. Así tendrá una mejor sujeción. Esto le ayudará a sentirse más seguro y evitará que se altere.

Puedo bañar a mi gato

3. Bañarle en un momento de actividad

¿Tu gato tiene momentos en el día en el que está más activo? ¿O juega con mayor facilidad? Si tienes identificados estos momentos estás de enhorabuena: ya sabes cuándo NO debes bañar a tu gato.

Piensa que para darle un baño a tu felino sin acabar lleno de arañazos debes intentar que sea una experiencia tranquila y agradable. Deberás realizar todo el proceso con calma, sin estresar a tu gato.

Elegir un momento en el que está alterado jugará en tu contra. Ya de entrada empezarás con mal pie. Para evitar que alcance altos niveles de estrés aprovecha cuando esté tranquilo.

Espera a que tu gato esté dormido o por lo menos bastante relajado. Hacer lo contrario te llevará con toda probabilidad a una mala experiencia.

4. Usar champús con olor

Supongo que ya sabrás que no debes usar tu propio champú para bañar a tu gato. En su lugar debes elegir uno específico para felinos. Estos champús tienen un PH adaptado a la piel del gato y son hipoalergénicos.

Pero no todos los champús para gatos son buenos, ya que algunos tienen un problema. Y ese problema es que están perfumados. Un champú que huele bien será bueno para ti, pero no para tu gato.

Seguro que disfrutas con un gato que huele a rosas, a coco o a lavanda, pero los felinos deben oler a lo que son: a gatos. Además, su sentido del olfato está mucho más desarrollado que el nuestro, y el olor del champú le disgustará.

Por ello es importante que elijas un champú sin perfumar. Fíjate bien en este punto cuando vayas a elegir uno.

El uso de jabón en gatos

5. No cepillar antes a tu gato

Normalmente cepillamos a los gatos después del baño, pero te recomiendo que lo hagas antes. El objetivo es poder quitarle el pelo muerto y deshacer los nudos que pueda tener. Si le bañas directamente luego te costará más quitarle esos nudos.

Al invertir el orden y realizar primero el cepillado le evitarás muchos tirones de pelo al pasarle el cepillo. Pero no solo eso, también debes pensar en qué momento realizas el cepillado.

Piensa que si lo haces justo antes del baño habrás añadido estrés a tu gato, y con toda seguridad soportará menos todo el proceso.

Por eso lo mejor es que lo hagas unas horas antes o incluso el día anterior. Así te asegurarás de que ha tenido tiempo suficiente para relajarse.

6. Meterle en el agua de golpe

Ten presente que a tu gato no le gusta mojarse. Meterlo directamente en el agua es como realizar una terapia de choque, y ya te vaticino que no saldrá bien.

Evita alargar mucho este proceso, pero sí que te recomiendo que empieces por mojarle primero las patas, después la barriga… y que poco a poco se moje por completo.

También puedes ayudarte de un trapo húmedo para limpiar las partes más delicadas, como la cabeza. Así harás del momento del baño un proceso más tranquilo y relajado.

Si lo metes directamente en el agua casi con toda seguridad se alterará, y ya estará tenso para el resto del tiempo que dure el baño.

Recomendaciones al bañar a tu gato

7. Bañarle innecesariamente

El mayor error a la hora de bañar a un gato es hacerlo innecesariamente. ¿De verdad tu gato necesita un baño? ¿Está realmente sucio?

Lo cierto es que los gatos, salvo contadas situaciones, no necesitan que los bañemos. Ellos ya se saben limpiar muy bien, y bañarles cuando no hace falta os aportará más cosas malas que buenas.

Si quieres profundizar más sobre este tema te dejo el post en el que te explicamos cuándo se debe bañar a un gato. Si te encuentras en una de las excepciones adelante, pero si no es el caso será mejor que dejes que se limpie solo.

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