¿Enseñar a tu gato a usar el WC? 7 razones para no hacerlo

Enseñar a tu gato a que utilice el inodoro es muy tentador: al hacerlo te olvidas de tener que limpiar la caja de arena a diario. No es una tarea demasiado complicada, y para facilitar el proceso existen además kits de aprendizaje diseñados para que los gatos aprendan a usar el váter.

Ahora bien, si estas dos ventajas son tan interesantes, ¿por qué no te recomiendo que lo hagas? Bueno, tienes que tener claro que los inodoros no se diseñaron para los gatos.

Es un invento que se encuentra en las casas para ser utilizado por las personas. Para los gatos ya existen los areneros, y además existen muchos tipos diferentes para facilitar la vida a tu felino. Intentar que tu gato use el váter tiene una serie de inconvenientes, y en esta entrada te voy a contar los 7 más importantes.

Te recomiendo que antes de que empieces a enseñar a tu gato a utilizar el váter los leas todos. Así después podrás tomar una decisión más acertada.

1. Puede ser peligroso para él

En primer lugar un váter está pensado para que una persona se siente sobre él, no para que un gato apoye las cuatro patas. Al utilizarlo tendrá que mantenerse en equilibrio adaptando una posición incómoda para él.

Esto puede dar paso a algún resbalón que acabe con tu gato dentro del inodoro. Aquí el problema no será solo la caída, sino que se asustará y podrá hacerse daño al intentar salir de manera desesperada. A los gatos no les gusta ni el agua ni las superficies resbaladizas, y un váter tiene estas dos características.

En el caso de que suceda este accidente ten por seguro que a tu gato no le apetecerá volver a utilizar el inodoro. Buscará otro lugar para hacer sus necesidades en el que se sienta más cómodo.

2. Es una mala idea para gatos mayores y enfermos

Los gatos mayores y los que padecen artritis sufren cuando tienen que realizar saltos. Un váter se encuentra a unos 40 centímetros de altura respecto al suelo, pero lo que tu gato tendrá que superar esta distancia de un salto.

Te puede parecer una altura pequeña, pero cuando los gatos sufren dolores en las articulaciones esta distancia es suficiente para que sientan molestias. A esto hay que sumarle que la superficie a la que suben es pequeña y resbaladiza, por lo que deberán ajustar la potencia del salto.

Puede que tu felino goce ahora de buena salud, pero no descartes que cuando sea más mayor comience a sufrir artritis. No es una costumbre que vayas a poder mantener para siempre. Pero no solo eso, ¿y si le realizan a tu gato una cirugía de urgencia? Tendrás que enseñarle a usar el arenero de la noche a la mañana.

Otra opción es colocarles una rampa al lado del váter para que accedan sin tener que saltar, ¿pero realmente merece la pena hacer esto?

3. Va en contra de su instinto

Los gatos que viven en libertad entierran sus heces tapándolas con arena. Es un acto instintivo, pero lo hacen por una razón. Se trata de la forma que tienen de ocultar su olor frente a otros depredadores.

El problema es que los gatos domesticados también tienen este instinto, y no tendrán la opción de tapar sus heces si utilizan el inodoro.

Tu gato se encontrará confundido al no disponer de ningún tipo de arena, o lo que es peor, se podrá resbalar si intenta tapar las heces cuando todavía está en la taza del váter.

Si tu gato ya hace sus heces en el váter seguramente le veas arañando el suelo que hay alrededor o las propias paredes. Lo mejor en estos casos es que vuelva a utilizar el arenero.

4. No podrás controlar sus heces

Tener un control de las heces de tu gato es fundamental para detectar cualquier enfermedad en una etapa temprana. Si tu felino utiliza el arenero podrás descubrir fácilmente el estreñimiento, la diarrea o la presencia de parásitos en las heces.

Pero no solo esto. También te debe preocupar el aumento o la disminución de orina, ya que puede ser el síntoma de algo más grave. Detectar a tiempo esto es esencial, ya que podrás acudir a tu veterinario para que le ponga un tratamiento lo antes posible.

Cuando dejamos al gato usar el inodoro perdemos este control, ya que en váter es más complicado ver el estado de las heces. De hecho, observar el arenero es una de las mejores formas de controlar la salud de tu felino y lograr que tenga una vida larga y sana.

5. La tapa tendrá que estar siempre subida

Tu gato puede aprender a usar el inodoro, pero lo que nunca podrá hacer es subir la tapa. Tendrá suficiente agilidad para subirse al borde del váter y mantener el equilibrio, pero no tiene ni la fuerza ni la capacidad de levantar la tapa superior.

Ahora imagínate que una noche se te olvida dejar la tapa subida. Tu gato probablemente tenga ganas de ir al baño en algún momento de la noche, pero no podrá hacer sus necesidades.

¿El resultado? O bien se aguantará sus ganas de orinar o acabará depositando sus heces en algún lugar de la casa. Y ninguna de las dos soluciones será agradable para él.

Aunque pienses que nunca se te va a olvidar siempre se puede dar el caso en el que otra persona la baje sin darse cuenta. Es mejor no correr este riesgo.

6. ¿Qué pasa cuando el baño esté ocupado?

Que la tapa se encuentre bajada impedirá que tu gato use el váter. ¿Pero qué crees que pasará si alguien está usando el cuarto de baño? Exacto, que tu gato tampoco lo podrá utilizar.

Esto, en realidad, es un problema que se dará con bastante frecuencia. Puedes pensar que tu gato podrá aguantarse las ganas de orinar, pero ¿y si no es así?

Si tu gato decide que es el momento de ir a hacer sus necesidades y se encuentra una puerta cerrada se molestará. Él no tiene la capacidad de entender que el baño «está ocupado» ni te podrá preguntar si te queda mucho.

Puede que piense que simplemente se le ha cerrado el acceso, y se encontrará en una situación muy incómoda.

7. Tu gato no podrá viajar

Cuando un gato se ha acostumbrado a utilizar el inodoro en lugar de la caja de arena le va a costar un gran esfuerzo viajar. Es poco común llevarse a los felinos durante las vacaciones, pero puede darse el caso de que lo necesites.

Ahora bien, ¿crees que se va a sentir cómodo utilizando otro váter al que no está acostumbrado? Es muy posible que ya de por sí el cambio de casa le descoloque, así que con toda seguridad evitará utilizar el nuevo baño.

Pero no solo eso, si vas a una casa de otra persona puede que no tengan todas las facilidades que tu gato necesita. Se olvidarán de dejar la tapa subida y el baño pasará más tiempo ocupado.

Además tienes que pensar que si tu gato enferma es probable que tenga que pasar la noche en el veterinario. Aquí sí que la única alternativa es la caja de arena, y si no está acostumbrado a utilizarla no sabrá dónde hacer sus necesidades.

gato usando el váter

Yo te recomiendo que descartes esta idea desde un inicio. Puede ser tentador e incluso gracioso enseñar a tu gato a utilizar el inodoro, pero las ventajas no compensa para nada los riesgos que esto supone.

De hecho, el control del arenero es una de las claves para garantizar una vida larga y saludable. Si te interesa conocer el resto de formas de alargar la vida de tu gato te recomiendo que veas el post que dedicamos a ello.

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