A los gatos les fascinan las cajas. Esto es algo que sabe todo el mundo. No es raro encontrarse por internet con vídeos de gatos metiéndose en cajas pequeñas o jugando con ellas. Seguramente tu gato también lo haya hecho si le has dejado alguna caja a su alcance.

Lo cierto es que esta admiración tiene su por qué. Se puede dar una explicación a este comportamiento tan característico. Echa un vistazo a las 7 razones por las que a los gatos les gustan las cajas.

1. Es un lugar desde el que cazar

Los gatos son animales depredadores y llevan en sus genes cazar. Como buen cazador intenta no ser visto antes del momento de la caza.

Una caja le permite esconderse para acechar a la presa, aunque en una vivienda la presa serás tú, otro gato o algún juguete.

Cuando tu gato está dentro de la caja se siente cómodo, ya que evita ser visto mientras controla lo que pasa en el resto del cuarto.

Una sensación similar es la que sienten al jugar con los túneles para gatos. Pueden esperar en el interior y cuando vean a su presa saltarán para alcanzarla.

2. Lugar de observación

En lugar de querer esconderse para caza en ocasiones querrán simplemente observar lo que sucede a su alrededor. Los gatos son muy controladores y necesitan saber lo que pasa en su territorio.

Las cajas son el lugar perfecto para sentarse y observar. Saben que pueden controlar a otros gatos o incluso a ti sin ser vistos.

porque a los gatos les gustan las cajas

3. Protección

Una caja es un fantástico lugar en el que esconderse. A los gatos salvajes les gusta vivir sin ser vistos, por lo que intentan moverse por lugares que no están expuestos a la vista de otros animales.

Con esto evitan ser atacados por otros depredadores. Piensa que un gato pasa buena parte del día durmiendo, si saben que se encuentran ocultos podrán relajarse y descansar.

En la naturaleza pueden ser las ramas de un árbol o cualquier sitio en alto, pero un tu casa una caja les funciona de maravilla.

Dentro de tu casa tu gato se sentirá a salvo, pero esto no quita que su instinto le haga actuar de esta manera.

4. Les proporciona calor

La temperatura corporal de los gatos es superior a la nuestra, por eso buscan descansar en lugares cálidos. Pese a que una caja de cartón no emite calor, sí que guarda mejor la temperatura de su cuerpo.

El cartón es un material aislante. Esto quiere decir que mantiene el calor sin que se escape al exterior.

Pero además, si la caja es del tamaño de tu gato, le permitirá hacerse un ovillo. Esta es la postura que más les gusta adoptar para mantener su temperatura corporal.

5. Les puede la curiosidad

Los gatos son tremendamente curiosos. Necesitan investigar lo que les rodea, ya sea una caja, una bolsa o cualquier cosa que les llame la atención.

Cuando ven una caja tendrán que investigar lo que hay en su interior, y qué mejor manera de hacerlo que metiéndose por completo en ella.

6. Están hechas de cartón

El cartón les mantiene calientes, pero también es un material perfecto para rascar y morder. En él podrán clavar sus garras y sus dientes, dejando de paso su marcaje.

De hecho venden rascadores fabricados enteramente de cartón. Es un material que disfrutarán destrozándolo.

7. Les proporciona diversión

Con una caja un gato puede saltar, esconderse, vigilarte… al fin y al cabo se divierte con ella. Podríamos decir que se trata del juguete más económico que le podemos proporcionar.

Los gatos domésticos no tienen demasiados estímulos, por los que una caja se puede convertir en un objeto con el que divertirse.

Prueba a dejar alguna caja de cartón a su disposición. Puedes hacerle agujeros para que mire a través de ellos o meter las patas para cazar algún juguete.

porque a los gatos les encantan las cajas

Aprovecha el bajo coste de estos elementos y proporciónale un lugar en el que esconderse y observar. Lo ideal es que combines las cajas de cartón con otros juguetes interactivos.

Además, un rascador y un árbol para gatos son otros de los objetos fundamentales que hará que tu gato sea feliz en tu casa.