Ansiedad por separación en gatos: síntomas y soluciones

La ansiedad por separación es un problema que se debe tomar muy en serio.

Cuando un gato lo padece es realmente incómodo para todos, tanto para el felino como para los humanos que vivimos con él.

Si crees que tu gato sufre la temida ansiedad por separación en esta entrada te voy a explicar todos los pasos a seguir para que la supere.

No son trucos mágicos para eliminarla de la noche a la mañana, sino una serie de pautas que deberás seguir para que tu gato se quede tranquilo.

Toma nota.

Síntomas de la ansiedad por separación

Existen una serie de síntomas que te pueden dar una pista clara de que tu gato sufre ansiedad por separación. Los más comunes son:

  • Vocalización excesiva
  • Comportamiento destructivo
  • Eliminación de orina y heces en lugares inapropiados
  • Acicalamiento excesivo
  • Angustia previa a tu salida

¿Tu grato sufre alguno de estos síntomas? Ahora te voy a enseñar a afrontarlos, pero antes quiero dejar algo muy claro: nunca debes regañar o castigar a tu gato cuando actúe de esta manera.

Ten siempre presente que estos comportamientos no los realiza para fastidiarte, sino que son el resultado de una situación de ansiedad que no es capaz de gestionar.

La buena noticia es que puedes trabajar para que gestione correctamente esta ansiedad.

Se trata de una serie de pasos que deberás seguir para ayudarle a lograrlo.

Vamos a ver el primero de ellos.

Lleva un control de su comportamiento

Te recomiendo que documentes todo el proceso para saber qué medidas son las que mejor funcionan.

Aquí será necesario contar con una cámara de vigilancia. ¡Pero no te preocupes! Hoy en día son realmente baratas. Con el modelo más básico será más que suficiente.

Lo que tienes que hacer es apuntar el tiempo que tarda en mostrar los diferentes síntomas.

Dado que la mayoría de los problemas aparecen cuando ya te has marchado de casa, con la cámara podrás saber lo que hace a cada momento.

Además, esto te servirá para ver la evolución e incluso detectar problemas que en un primer momento ni te habías dado cuenta.

Vamos ahora con el siguiente paso.

Proporciónale juego y comida antes de salir

Este paso será complicado de realizar cuando salgas pronto de casa, pero créeme cuando te digo que es realmente importante.

Se trata de hacer un ciclo de juego y darle un plato de comida justo antes de salir de casa.

Pero no vale cualquier forma de juego. Deberás proporcionarle un juego en el que gaste energía, pero que le permita tranquilizarse una vez hayas terminado.

Para ello deberás seguir estos pasos:

  1. Perseguir: coge una caña e incita a tu gato para que vaya detrás de ella. Alarga más o menos esta parte, pero asegúrate de que se mueva para gastar energía.
  2. Cazar: cuando ya se haya movido lo suficiente deja que atrape el juguete. En la naturaleza este será el símil al momento en el que atrapa a su presa.
  3. Matar: por último, déjale que mantenga el juguete entre sus dientes durante un rato. Aquí lo que le estás dando es la satisfacción de haber conseguido su presa.

Si tienes tiempo repite este ciclo una o dos veces más, pero si vas con prisa bastará con que lo hagas la primera vez.

Cuando hayas terminado vendrá el cuarto y último paso: darle de comer.

Ponle en su cuenco su ración de comida del desayuno y deja que coma tranquilo.

Lo mejor que puedes hacer al finalizar la sesión de juego es que obtenga una rica recompensa tras el esfuerzo de haber cazado el juguete. Y la mejor manera es dejando que llene su estómago.

Si analizas todo este proceso no solo has conseguido que se canse físicamente, sino que has guiado su nivel de energía para que acabe relajándose. Así terminará con el estómago lleno y con ganas de echarse una buena siesta.

Y lo mejor de todo es que le entrarán estas ganas de dormir al poco de haberte marchado.

Por eso el juego y el alimento son tus grandes aliados para que se quede tranquilo al marcharte.

Pero hay más. Vamos con el siguiente consejo.

No te despidas de él

Hay un error muy común que cometemos al tratar la ansiedad por separación, y ese es intentar relajar a nuestro gato justo antes de marcharnos.

Si antes de marcharte estas un rato acariciando a tu gato y hablándole, lo que estarás haciendo en realidad es fomentar su ansiedad.

Entenderá que te sientes culpable por dejarle solo, y nada más comiences a acariciarle sabrá que te vas a marchar de casa.

Lo mejor será que salgas de casa sin hacer ningún tipo de despedida.

Pero si no lo puedes evitar y sientes la necesidad de despedirte de tu gato, te recomiendo que lo hagas con bastante antelación.

Cuando falte al menos media hora para tu salida dale los mimos que necesites. De esta manera no lo podrá asociar a tu marcha y no generarás ningún sentimiento negativo en él.

Ofrécele entretenimiento en casa

Es importante ofrecerle entretenimiento y diversión cuando no estás en casa. De esta manera se podrá distraer con más facilidad y será más llevadera tu ausencia.

Aquí lo que te recomiendo es que le proporciones unas vistas entretenidas.

Para ello coloca un árbol para gatos o una hamaca en la ventana y facilita que pueda mirar por ella.

¡Será como tener una televisión!

Pero si lo quieres llevar al siguiente nivel toma nota del siguiente truco: compra un comedero para pájaros y colócalo en algún lugar del exterior donde quede visible.

El ir y venir de los pájaros le proporcionará horas y horas de entretenimiento.

Y esto le será de gran utilidad para sobrellevar la ansiedad.

Asegúrate de que tiene una guarida

Una cueva, una jaula o incluso un transportín pueden ser de gran ayuda para tu felino.

Si tu gato es miedoso agradecerá tener su propia guarida.

Para ello utiliza alguno de estos elementos y adáptalo para que se encuentre cómodo dentro de él.

Coloca una manta en su interior y ubícalo en un lugar tranquilo de la casa. Así, si escucha algún ruido de la calle o simplemente se quiere esconder tendrá un lugar en el que hacerlo.

Ahora que hemos visto todos los pasos a seguir quiero darte un último consejo: se trata de un proceso de adaptación lento. Tu gato no va a librarse de la ansiedad por separación de la noche a la mañana.

Por eso te recomiendo que tengas paciencia y comprensión con tu gato. Es una situación difícil de gestionar para él, y podrá tardar un tiempo en lograrlo.

La buena noticia es que si le pones empeño lo conseguirás y tu gato se quedará tranquilo y relajado cada vez que te vayas.

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